País: Colombia
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Departamento: Antioquia
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Municipio: Caldas
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Institución
Educativa:
Gabriel
Echavarría
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Nombre del
docente o docentes que realizan la agenda:
Luz Estella
Granados Arredondo
Olga Ester Ruiz
Hernández
Alicia María Ruiz
Palacio
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NOMBRE AGENDA DIDÁCTICA:
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Área o Asignatura
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Tema
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Grado
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Duración
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Humanidades:
Lengua Castellana
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La comunicación
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Tercero
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2 Horas
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Estándar o
competencia
PERSONAL. Reconoce la importancia de la
comunicación para que haya comprensión
entre los compañeros y profesores
CONCIENCIA ETICA. Comprender la
importancia de la buena comunicación la convivencia y la practica en su
contexto cercano.
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Objetivo de
Aprendizaje
·
Entender
que no existeedad para tener una buena comunicación sino responsabilidades en
cada palabra pronunciada.
·
Reflexionar
acerca de las responsabilidades que tiene cada uno como estudiante y miembros
de una familia cuando dialoguemos con cada uno.
·
Enseñarque
la comunicación es la base para que
haya comprensión de ideas, reglas, acuerdos entre partes para un buen
entendimiento.
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Palabras claves: diálogo,
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ACTIVIDADES
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Momento Inicial
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Recursos
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1.
JUEGO DE PREGUNTAS ¿Quién es el que se comunica? Utilizando
el juego de tingo- tango los estudiantes participan del juego sacando de una
bolsa preguntas sobre circunstancias sencillas en que se presenta la
comunicación con las preguntas siguientes las siguientes:
2.
CONVERSATORIO: Al finalizar el video se realizan preguntas a
los estudiantes de manera deductiva con el fin de que ellos lleguen a conclusiones
claras sobre el valor de la responsabilidad.
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Preguntas en hojas
bolsa
Computador
Trabajo en educaplay
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Momento de Profundización
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Recursos
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1. Lectura del cuento “La abuelita Rigoberta”
2.
Preguntas de comprensión sobre la
lectura:
¿Quiénes vivía con
la abuela?
¿Qué cosas hacía la
abuela Rigoberta para entretener a sus nietos?
Pero un día… ¿Qué le
ocurrió a la abuela?
¿Dónde publicó su
aviso la abuela?
¿Qué pasó con el
aviso?
¿Qué decidió fundar
Rigoberta?
3.
Dibujar los personajes más importantes del
cuento, señalando los primarios y los secundarios.
4.
Socializar la importancia de la
comunicación que se haya encontrado en el cuento trabajado.
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· Fotocopia del cuento
·
Hojas de block
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Momento de Cierre
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Recursos
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1. Modelar en plastilina los personajes que
realmente practicaron la comunicación.
2. Elaborar una sopa de letras que contenga
los elementos más importantes de la comunicación.
3.
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· Octavo de cartulina
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Plastilina de distintos colores
·
Educaplay
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Sugerencias metodológicas
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Responsabilizar a los estudiantes de
tareas sencillas en el aula
Uso de material de lectura (cuentos,
fábulas)
Aplicación de actividades de
afianzamiento del tema (Ficha)
El docente estará atento y hará
preguntas para incentivar la participación
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Evidencias de aprendizaje
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De
producto: Realización
de modelado en plastilina.
Conocimiento:Respuestas
orales y seguimiento de las instrucciones dadas para la realización de las
actividades propuestas.
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Anexos
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1. Cuento “La abuelita Rigoberta”
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Webgrafía y/o Bibliografía
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http://www.youtube.com/watch?v=ZHH4pjKJBrg. Ejemplo
eficaz de comunicación
Español
con Carlitos: http://babelnet.sbg.ac.at/carlitos/
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Contacto
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Autorización de publicación
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Fernando y Susana eran dos hermanitos que vivían muy felices con su papá, su mamá y la abuelita Rigoberta.
¡Ah!... y qué lindo era vivir con la abuelita. No todos los chicos tenían esa suerte, pero Fernando y Susana sí y la disfrutaban mucho porque Rigoberta era una abuela con una enorme paciencia: narraba viejas historias y cuentos interesantes; sabía las mejores canciones y los juegos más divertidos; cosía los vestidos de muñecas más lindos y cocinaba las tortas y los dulces más ricos.
Pero un día, porque sí nomás y sin que nadie supiera por qué, la abuela Rigoberta amaneció seria y preocupada.
Y no contó sus viejas historias ni cantó canciones, ni jugó con los chicos, ¡ni siquiera cocinó una torta!
¡Nada!
Toda la familia se asustó: ¿Qué le pasaba a la abuela? ¿Estaría enferma?
A la mañana siguiente, cuando se reunieron para desayunar, se encontraron con que la abuela ya lo había hecho muy tempranito y estaba sentada en su sillón favorito leyendo el diario.
Y eso no fue todo. Cuando le preguntaron qué leía y si había alguna noticia importante, la abuela contestó que sólo estaba buscando trabajo. Sí, tra-ba-jo.
Pero no pudo terminar de hablar, porque el papá, al oírla, se atragantó con la tostada; la mamá se puso mermelada en los dedos; Susana derramó el café con leche y Fernando se cayó de la silla.
Y la abuela Rigoberta, sin darse cuenta de los desastres causados, siguió leyendo muy tranquila.
Finalmente dijo, cerrando el periódico:
-¡Qué barbaridad! No puedo encontrar el trabajo que busco; tendré que poner un aviso ofreciéndome.
-¿Y cuál es el trabajo que estás buscando, abuelita? -preguntó Fernando.
-Justamente, de eso quiero trabajar, de "abuelita" -contestó Rigoberta y siguió explicando que había muchos nenes que no tenían abuela y que eso era muy triste.
Entonces había pensado trabajar para esos chicos en su tiempo libre; es decir, cuando Fernando y Susana estaban en la escuela.
A la familia le pareció una "idea genial", como todas las que se le ocurrían a Rigoberta.
Al día siguiente, el extraño aviso ofreciendo trabajo de abuelita, salió en el periódico y mucha gente llamó por teléfono. Fueron tantos los pedidos, que era imposible cumplir con todos. Y esto, por supuesto, preocupó a Rigoberta, que se encerró en su dormitorio a pensar.
Y pensó… y pensó.
Pensó tanto, que ese día no almorzó ni cenó; sólo apareció cuando ya todos habían terminado de comer el postre.
Entonces anunció muy contenta, que ya tenía la solución del problema: estaba decidida a fundar la primera "Compañía de Abuelos Voluntarios".
Era, en verdad, una excelente solución porque también había muchos abuelos sin nietos y eso era tan triste como nietos sin abuelos.
Pero gracias a la abuelita Rigoberta, la "Compañía de Abuelos Voluntarios" fue un éxito y todos podían conseguir abuelos y nietos adoptivos a gusto.
Y la abuela Rigoberta ya no se preocupó más y se sintió muy feliz.
Y el que quiera un cuento contado por una auténtica abuelita, que llame por teléfono a la "Compañía de Abuelos Voluntarios".
BARTHE, Raquel Marta.
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